ASÍ DICE EL SEÑOR: YO JEHOVÁ NO CAMBIO
“Yo soy Jehová. Yo no cambio. Mi naturaleza permanece, Mi Palabra permanece y Mi propósito permanece. Lo que he determinado desde la eternidad, nadie podrá alterarlo. Lo que Mi boca ha hablado, Mi mano lo ejecutará.
No confundas Mi aparente silencio con inactividad. Mientras esperabas respuestas, Yo estaba ordenando los tiempos. Mientras pensabas que todo estaba detenido, Yo estaba moviendo lo invisible para manifestarlo en el tiempo señalado.
No temas cuando la tierra se estremezca. No temas cuando las naciones se conmuevan. No temas cuando el hombre falle. Yo sigo sentado sobre Mi trono y continúo gobernando sobre todas las cosas.
Yo no he olvidado las promesas que te hice. No he cambiado de parecer acerca de Mi propósito para tu vida. Si permaneces en obediencia, verás el cumplimiento de aquello que he preparado para ti desde antes de la fundación del mundo.
Levántate. Fortalece tus manos. Afirma tus rodillas. Vuelve al altar. Vuelve a Mi presencia. Vuelve a la intimidad. Porque en Mi presencia recibirás dirección, fortaleza y discernimiento para los días que vienen.
No permitas que la duda robe lo que la fe ha abrazado. No permitas que el temor apague el fuego que Yo encendí. Permanece firme. Permanece fiel. Permanece santo.
Yo sigo abriendo puertas que ningún hombre puede cerrar. Sigo cerrando puertas que ningún hombre puede abrir. Sigo levantando a los humildes y resistiendo a los soberbios.
Mis promesas no caducan. Mis pactos no envejecen. Mi brazo no se ha acortado para salvar, ni Mi oído se ha agravado para oír. Yo continúo siendo el Dios Todopoderoso.
Prepárate, porque viene un tiempo donde muchos conocerán que Yo soy Jehová. Mi gloria será vista sobre aquellos que permanecieron fieles cuando otros abandonaron el camino. Yo honraré a los que Me honran y manifestaré Mi fidelidad sobre los que perseveran hasta el fin.
Yo soy Jehová. No cambio. Lo que he determinado, lo haré. Lo que he prometido, lo cumpliré. Mi voluntad permanecerá para siempre.
“El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a la Iglesia.”
Fundamento bíblico: Malaquías 3:6; Isaías 46:10; Números 23:19; Apocalipsis 2:7.