DECIDO CREER

Una Decisión que Transforma Mi Fe, Mi Vida y Mi Futuro

Hebreos 11:6

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

INTRODUCCIÓN

La vida cristiana está llena de momentos donde debemos tomar decisiones. Algunas decisiones son pequeñas y cotidianas, pero otras determinan el rumbo completo de nuestro destino. Entre todas ellas, existe una de las más importantes: la decisión de creer.

Creer no siempre es fácil. Es sencillo creer cuando todo está funcionando bien, cuando las puertas están abiertas y cuando las respuestas llegan rápidamente. Sin embargo, la verdadera fe se revela cuando las circunstancias parecen contradecir lo que Dios ha dicho.

Creer es una decisión espiritual. Es elegir confiar cuando todavía no vemos. Es permanecer firmes cuando otros se rinden. Es seguir avanzando cuando la lógica humana nos invita a retroceder.

La fe no es simplemente una emoción; es una postura del corazón. No depende de lo que sentimos, sino de lo que sabemos acerca de Dios.

Muchos han abandonado promesas porque dejaron de creer antes de tiempo. Otros han visto milagros porque decidieron creer hasta el final.

Hoy Dios está buscando hombres y mujeres que digan:

“No entiendo todo, pero decido creer.”


  1. DECIDO CREER EN LA PALABRA DE DIOS

Isaías 55:11

“Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía.”

La fe comienza donde la Palabra de Dios es recibida.

Cuando Dios habla, Su Palabra contiene dentro de sí misma el poder para cumplirse.

Las circunstancias pueden cambiar.

Las personas pueden cambiar.

Las temporadas pueden cambiar.

Pero la Palabra de Dios permanece para siempre.

Decidir creer significa colocar más confianza en lo que Dios dijo que en lo que nuestros ojos ven.

La fe no se alimenta de opiniones.

La fe se alimenta de la Palabra.


  1. DECIDO CREER AUNQUE NO VEA

2 Corintios 5:7

“Porque por fe andamos, no por vista.”

La fe ve antes de que los ojos naturales puedan verlo.

Noé creyó antes de ver la lluvia.

Abraham creyó antes de ver a Isaac.

José creyó antes de ver el palacio.

David creyó antes de ver el trono.

Jesús dijo que bienaventurados son aquellos que creen sin haber visto.

El mundo dice: “Ver para creer.”

El Reino dice: “Creer para ver.”

La fe camina donde la vista todavía no ha llegado.


  1. DECIDO CREER EN MEDIO DE LA ESPERA

Habacuc 2:3

“Aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá.”

La espera es una de las pruebas más difíciles para la fe.

Muchas veces Dios promete algo y luego permite un proceso.

La promesa puede ser inmediata.

La manifestación puede tomar tiempo.

Pero el retraso no significa cancelación.

Dios trabaja mientras esperamos.

Él forma nuestro carácter.

Purifica nuestras motivaciones.

Nos prepara para sostener aquello que hemos pedido.

La espera no es tiempo perdido.

Es tiempo de preparación.


  1. DECIDO CREER POR ENCIMA DE MIS CIRCUNSTANCIAS

Romanos 4:18

“Abraham creyó en esperanza contra esperanza.”

Abraham tenía razones naturales para dudar.

Su cuerpo estaba envejecido.

Sara era estéril.

El tiempo parecía agotado.

Pero decidió creer.

La fe verdadera no ignora los hechos.

Simplemente reconoce que Dios es mayor que ellos.

Cuando Dios tiene la última palabra, las circunstancias no determinan el resultado final.

Los gigantes no son más grandes que las promesas de Dios.

Los problemas no son más grandes que Su poder.

Los obstáculos no son más grandes que Su propósito.


  1. DECIDO CREER HASTA EL FINAL

Gálatas 6:9

“No nos cansemos de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Muchos comienzan creyendo.

Pocos continúan creyendo.

La perseverancia es la evidencia de una fe madura.

Los milagros más grandes suelen estar al otro lado de la perseverancia.

No abandones tu oración.

No abandones tu llamado.

No abandones tu propósito.

No abandones tu promesa.

Lo que Dios comenzó, Él es poderoso para terminarlo.

Sigue creyendo.

Sigue avanzando.

Sigue confiando.


CONCLUSIÓN

La fe es una decisión diaria.

Cada mañana tenemos la oportunidad de decidir qué voz escucharemos.

Podemos escuchar el temor o podemos escuchar a Dios.

Podemos escuchar la duda o podemos escuchar Sus promesas.

Podemos enfocarnos en los problemas o podemos enfocarnos en Su fidelidad.

Hoy Dios sigue buscando personas que se atrevan a creer.

Personas que no dependan de las circunstancias.

Personas que no se rindan durante la espera.

Personas que sepan que si Dios lo dijo, Él lo hará.

La fe no es sentir.

La fe es decidir.

Y hoy nuestra declaración es sencilla:

¡DECIDO CREER!


DECLARACIÓN PROFÉTICA

“Padre, hoy decido creer en Tu Palabra por encima de mis emociones, mis circunstancias y mis limitaciones. Decido confiar en Tu fidelidad aun cuando no vea respuestas inmediatas. Renuncio a la duda, al temor y a la incredulidad. Abrazo Tus promesas y camino por fe. Declaro que mi esperanza está en Ti, que Tu propósito se cumplirá en mi vida y que ninguna oposición podrá detener lo que Tú has determinado. Hoy decido creer, mañana decidiré creer y hasta el final continuaré creyendo. En el nombre de Jesús. Amén.”

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