EL ESPÍRITU DEL PROFETA, EL ESPÍRITU PROFÉTICO, EL ESPÍRITU SANTO Y EL OFICIO PROFÉTICO

INTRODUCCIÓN

Uno de los temas que más confusión produce dentro de la Iglesia es la diferencia entre el Espíritu Santo, el espíritu del profeta, el espíritu profético y el oficio profético.

Muchas veces estos términos son utilizados como si fueran la misma cosa, pero la Biblia muestra que cada uno tiene una función diferente dentro del Reino de Dios.

Cuando estas dimensiones no son entendidas correctamente, aparecen excesos, imitaciones, manipulaciones y errores doctrinales. Pero cuando son comprendidas a la luz de la Palabra, producen orden, madurez y edificación para el Cuerpo de Cristo.


  1. EL ESPÍRITU SANTO: LA FUENTE DE TODO LO PROFÉTICO

Juan 16:13

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.”

El Espíritu Santo es la fuente de toda revelación verdadera.

No existe profecía genuina separada del Espíritu Santo.

Él es quien:

•   Revela.
•   Habla.
•   Convence.
•   Guía.
•   Enseña.
•   Da discernimiento.
•   Imparte dones.

Toda manifestación profética auténtica nace en el Espíritu Santo.

El profeta no es la fuente.

La fuente siempre es Dios.

Verdad central:

Sin Espíritu Santo no existe ministerio profético genuino.


  1. EL ESPÍRITU DEL PROFETA

1 Corintios 14:32

“Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.”

Aquí Pablo no habla del Espíritu Santo.

Habla del espíritu humano del profeta.

Es la dimensión interna donde Dios deposita cargas, visiones, revelaciones y asignaciones.

El espíritu del profeta es:

•   Sensible a Dios.
•   Entrenado para escuchar.
•   Formado para discernir.
•   Capaz de recibir revelación.

Por eso los profetas suelen percibir cosas antes que otros.

No porque sean superiores, sino porque Dios los entrenó para ello.

Características del espíritu del profeta

•   Sensibilidad espiritual.
•   Discernimiento.
•   Percepción de tiempos.
•   Capacidad de cargar el corazón de Dios.
•   Sensibilidad a la atmósfera espiritual.

Verdad central:

El espíritu del profeta es el recipiente; el Espíritu Santo es quien lo llena.


  1. EL ESPÍRITU PROFÉTICO

Apocalipsis 19:10

“Porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”

El espíritu profético es la atmósfera, influencia o unción que exalta a Cristo y libera revelación.

No es un cargo ministerial.

No es una posición eclesiástica.

No convierte automáticamente a alguien en profeta.

Es una manifestación de la presencia de Dios que puede reposar sobre una reunión, una iglesia o una persona.

Cuando el espíritu profético está operando:

•   Hay discernimiento.
•   Hay dirección.
•   Hay revelación.
•   Hay convicción.
•   Hay sensibilidad espiritual.

Muchos pueden profetizar bajo la influencia del espíritu profético sin poseer el oficio profético.

Ejemplo

Los setenta ancianos en el desierto profetizaron cuando el Espíritu vino sobre ellos.

Profetizaron, pero no todos eran profetas.

Verdad central:

El espíritu profético puede manifestarse sobre muchos; el oficio profético pertenece a unos pocos llamados por Dios.


  1. EL OFICIO PROFÉTICO

Efesios 4:11

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas…”

El oficio profético es un llamado gubernamental dado por Cristo a ciertas personas.

No es un don temporal.

No es una experiencia ocasional.

Es una asignación permanente.

El profeta no solamente profetiza.

También:

•   Forma.
•   Corrige.
•   Advierte.
•   Discierne.
•   Establece dirección.
•   Confirma tiempos.
•   Ayuda a edificar la Iglesia.

Características del oficio profético

•   Llamado divino.
•   Formación profunda.
•   Consistencia.
•   Madurez espiritual.
•   Responsabilidad ministerial.
•   Fruto comprobado.

El oficio produce mucho más que palabras.

Produce dirección y edificación para el pueblo de Dios.

Verdad central:

Profetizar no convierte automáticamente a una persona en profeta.


  1. CÓMO TRABAJAN JUNTOS

El Espíritu Santo

Es la fuente.

El espíritu del profeta

Es el recipiente.

El espíritu profético

Es la atmósfera de revelación.

El oficio profético

Es el ministerio establecido por Cristo.

Podemos verlo así:

•   El Espíritu Santo habla.
•   El espíritu del profeta recibe.
•   El espíritu profético crea la atmósfera de revelación.
•   El oficio profético administra la revelación para edificación del Cuerpo.

  1. LOS PELIGROS DE CONFUNDIR ESTAS DIMENSIONES

Cuando alguien confunde estas dimensiones pueden aparecer errores:

Confundir espíritu profético con oficio profético

Porque alguien dio una palabra profética, piensa que ya es profeta.

Confundir sensibilidad espiritual con autoridad profética

Percibir algo no significa tener autoridad para gobernar sobre ello.

Confundir revelación con madurez

Una persona puede recibir revelación y aun así necesitar formación.

Confundir emociones con el Espíritu Santo

No toda impresión emocional viene de Dios.

Por eso toda revelación debe ser examinada por la Palabra.


CONCLUSIÓN

Dios sigue hablando.

El Espíritu Santo continúa revelando Su corazón.

El espíritu del profeta sigue siendo formado en la intimidad.

El espíritu profético continúa activando sensibilidad en la Iglesia.

Y el oficio profético sigue siendo una herramienta necesaria para la edificación del Cuerpo de Cristo.

La meta de toda expresión profética no es exaltar al profeta.

La meta es exaltar a Jesucristo.

Porque donde Cristo es revelado, allí la verdadera profecía ha cumplido su propósito.

DECLARACIÓN PROFÉTICA

“Señor, danos discernimiento para distinguir Tu voz de toda voz extraña. Forma nuestro espíritu para recibir Tu corazón. Permite que el espíritu profético despierte sensibilidad en Tu Iglesia, pero guarda nuestros corazones en humildad. Que toda palabra, visión y revelación apunte siempre a Jesucristo, nuestro Señor y Rey. Amén.”

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